«Nuestra juventud debe procurar adquirir aquellos conocimientos que sean más útiles en cada momento a la nación. Sobre todo, si se tiene en cuenta que estamos entrando en una etapa enteramente nueva (…)». Fidel Castro

Así visionó el Comandante en Jefe, y no se equivocaba. Dan fe de ello, todos los médicos y jóvenes científicos que han puesto su conocimiento y trabajo en el enfrentamiento a la COVID-19. En el CENSA, microbiólogas y virólogas han afrontado la tarea con profesionalidad y compromiso.

Maray Curiel Hernández, joven de 26 años, licenciada en Microbiología, es una de ellas. Se incorporó al CENSA en septiembre de 2018 y desde entonces se desempeña como especialista B en Ciencias Fisiológicas. Esta nueva tarea la asume en el Laboratorio del Centro de Investigaciones Científicas de la Defensa Civil (CICDC), ubicado en Mayabeque.

Sobre su función en el laboratorio nos comenta: “Formo parte de uno de los 4 grupos formados para realizar el diagnóstico de la COVID-19. Nos encargamos de recibir las muestras procedentes de los pacientes y procesarlas cuidadosamente. Posteriormente se preparan para realizar la extracción de RNA. Una vez terminada la extracción de estas muestras, se le realiza el PCR en tiempo real, y cuando se obtienen los resultados se analizan, y se emiten si es un resultado positivo o negativo”

Sobre su preparación antes de entrar en zona roja responde que “el primer día recibí toda una explicación de cómo funcionaba el trabajo en el laboratorio y la bioseguridad que hay que cumplir, con lo cual estaba relacionada debido a que el trabajo que desempeño en el laboratorio de Virología en el CENSA, es muy parecido en cuanto los protocolos de extracción y PCR.”

Por último, nos comparte lo que representa para ella haber sido seleccionada para formar parte de uno de los grupos para realizar el diagnóstico. “Es muy importante para mi desempeñar esta tarea en representación del CENSA, y desde ese puesto aportar mi granito de arena a la causa de nuestro país, en el enfrentamiento a esta pandemia. Me siento muy contenta por la confianza que el centro ha depositado en mí, ha significado una superación en mi carrera como científica y no dudaría en dar mi paso al frente si tuviera otra oportunidad.”

Rostros jóvenes de la ciencia en zona roja