-----Original Message-----
From: "Osvaldo Fonseca Rodríguez"
Date: Sat, 19 Jul 2008 18:26:10 -0500
Subject: Patos y arrozales, factores determinantes en brotes de gripe aviar
Patos y arrozales, factores determinantes en brotes de gripe aviar Los patos, la gente y los arrozales, más que los pollos, son los principales factores detrás de los brotes de la gripe aviar altamente patógena en Tailandia y Vietnam, aseguró un grupo de expertos de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)
Luego de evaluar diversos factores que han contribuido a la propagación
del virus, incluyendo las cifras de patos, ocas y pollos, tamaño de la
población humana, cultivo de arroz y datos de la geografía de
Tailandia y Vietnam, investigadores de la FAO —coordinados por el veterinario
Jan Slingenbergh— y de centros de investigación asociados concluyeron
que el número de patos y personas así como el tamaño de
los arrozales resultaron ser los aspectos más significativos, incluso
si los dos países han combatido los brotes de forma diferente.
En el informe Cartografía de la gripe aviar altamente patógena
en el sudeste asiático: los patos, el arroz y la gente, publicado en
la revista Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States
(PNAS), se subraya que existen fuertes lazos entre las formas de criar patos
y la intensidad de cultivo del arroz. Los patos se alimentan sobre todo de los
granos de arroz que quedan en los campos tras la cosecha, por ello los patos
que se crían en libertad en ambos países se mueven siguiendo las
pautas de la recolección del arroz.
En Tailandia, por ejemplo, se detectó que la proporción de patos
jóvenes en las bandadas se elevaba en los meses de septiembre y octubre.
Estos ejemplares jóvenes se benefician por lo tanto de la cosecha de
arroz en noviembre-diciembre. Los patos para carne se sacrifican alrededor del
año nuevo chino, un momento en el que el volumen de ventas y transporte
de patos aumenta de forma considerable.
Estos picos en la concentración de patos indican periodos en los que
se produce un aumento de posibilidades de que el virus se propague, y los arrozales
se convierten a menudo en un hábitat temporal para especies de aves silvestres.
Definir esta pauta fue posible gracias al uso de mapas satelitales del cultivo
de arrozales teniendo en cuenta el tiempo, la intensidad de cultivos y los lugares
de cría de patos. La intersección entre estos datos, junto a la
cronología de los brotes de la enfermedad, ayudó a los científicos
a señalar con precisión y a tiempo las situaciones críticas
en el momento en que el riesgo del virus H5N1 era mayor. Evolución del
virus más predecible
Según Slingenbergh, con el resultado de esta investigación será
más fácil saber dónde y cómo será la aparición
del virus H5N1 para poder prevenirlo. Además, “la evolución
del virus será más fácil de predecir debido a que su persistencia
se está reduciendo cada vez más a áreas con cultivo intensivo
de patos y arrozales en Asia Oriental y Sudoriental”.
La FAO estima que aproximadamente 90 por ciento de los mil 44 millones de patos
domésticos del mundo se encuentran en Asia. China y Vietnam concentran
la mayor parte, con 775 millones, cerca de 75 por ciento. En Tailandia hay unos
11 millones de patos.
En Tailandia en 2005 el transporte de patos a larga distancia disminuyó,
ya que los campesinos debían proveerse de un certificado de salud para
los animales. Los movimientos locales de patos también se redujeron cuando
el gobierno comenzó a fomentar la cría de patos en recintos cerrados,
a través de subsidios para piensos y la construcción de recintos
vallados.
Este conjunto de medidas logró detener el ciclo de transmisión
del H5N1, y desde finales de 2005, en Tailandia solamente se ha producido algún
brote esporádico.
Vietnam inició una campaña de vacunación a escala nacional
de todas las aves de corral a finales de 2005, incluyendo el delta del río
Mekong, en donde viven cerca de 50 millones de patos. Esta campaña de
vacunación a gran escala se repitió en 2006/2007. Inicialmente,
las infecciones en humanos desaparecieron, y los niveles de enfermedad en las
aves de corral disminuyeron de forma notable. El virus H5N1 reapareció
de forma gradual, especialmente en los patos que no habían sido vacunados
en la zona del delta del Mekong.
Ahora, asegura Slingenbergh, se necesitan intervenciones basadas en el conocimiento
de los lugares de riesgo y los calendarios locales de cultivo de arroz y cría
de patos, con el objetivo de orientar la lucha contra la enfermedad y evitar
las vacunaciones en masa indiscriminadas.